viernes, 29 de octubre de 2010

Un poquito de actualidad...

He decidido que voy a comenzar a intercalar las historias del pasado con un poquito del presente, para que la cosa no se convierta simplemente en una autobiografía, así que allá vamos...

Vaya mañanita que llevo hoy, ¡qué ansiedad y qué pellizco en el estómago! No tengo casi nada que hacer y estoy ya desesperado... lo más emocionante que he hecho desde las 8 de la mañana (y son ya las 13:30 h), ha sido sincronizar dos cacharros-para-el-correo (de ahora en adelante CPC), así que imagínate. Y encima, por si fuera poco, recibiendo e-mails del jefe del curro de las tardes, exigiéndome cosas que no sé hacer y que creo que no son ni factibles siquiera... ¡ya es lo que me faltaba pal duro!

No sé por qué no me puedo sacar a MkGiver de la cabeza (bueno, él no quiere que lo llame así por alguna razón que no llego bien a comprender... supongo que será por mantenerme fuera de su círculo más íntimo, ya que su familia y amigos sí lo hacen; ya sabes, piensa mal y acertarás).

Sé que estoy en una etapa de mi vida un tanto difícil: cumplo 30 años el año que viene, vivo con mis padres, estoy soltero, aunque casi recién salido de una relación larga, y trabajo 11 horas diarias en dos trabajos diferentes para terminar ganando 1300 €. El trabajo me consume todo el día... entro a las 8 de la mañana y cuando termino de todo, son las 20:30 de la tarde, así que casi no tengo tiempo para mí, quitando los fines de semana, que habitualmente suelen ser aburridos porque acostumbro a pasarlos en casa.

Quiero dejar el trabajo de las tardes, me agobia mucho, pero ahora mismo no me lo puedo permitir porque es lo que hace que pueda terminar de pagar mis deudas (préstamo, crédito acumulado en la tarjeta...) y lo que me permitirá comprarme un coche o, al menos, pagarme los trenes / buses y hoteles en K-City, que esa es otra... ¿merecerá la pena el esfuerzo que le estoy dedicando a MkGiver con estos viajes? ¿O simplemente pasa de mí y me considera un amigo con derecho a roce? Yo esas relaciones no las entiendo, de verdad. Yo con mis amigos, ni me lío, ni me acuesto y, sobre todo, no lo hago con el sentimiento que lo hago con él.

Pero déjame que te explique un poco de qué va todo esto... por alguna razón, me he enamorado. No me preguntes por qué... yo mismo no lo entiendo. Ha sido todo absurdamente rápido, acelerado. Yo no soy así... pero el caso es que ha ocurrido y ya no hay marcha atrás.

Conocí a MkGiver hace ya años, creo que unos 4 más o menos. Y nunca le había prestado verdadera atención hasta ahora. ¿Por qué? Bueno, supongo que cuando lo conocí (todo por Internet, he de puntualizar), no me llamó demasiado la atención, o tenía yo otras cosas entre manos o vete tú a averiguar ahora. Después me eché novio, Tutuki, con el que he estado 3 años y medio que creo que no debería haber llegado ni a uno y medio, pero ésa es otra historia... El caso es que yo siempre soy fiel, si estoy con alguien, ya sea bien o mal, estoy ahí incondicionalmente y en exclusiva. En el momento en que veo que sería capaz de estar con otra persona, lo que implicaría ponerle los cuernos, es el momento de dejar la relación ipso facto. Y eso hice este verano con Tutuki, concretamente el 13 de julio (martes y 13 ¡toma ya!). Fue un momento de inflexión en mi vida, al menos en la de los últimos años. Ya le dedicaré algún capítulo más adelante.

La cosa es que, designios del destino, ahí volvió a aparecer MkGiver de nuevo. Yo no lo busqué... no sé si él a mí tampoco. El caso es que apareció ahí otra vez, al rescate en el naufragio de mi vida. Lo cierto es que siempre me había gustado bastante, incluso cuando por alguna extraña razón no le presté la atención que debía años atrás... Comenzamos a hablar más asiduamente desde el mismo mes de julio, se convirtió en algo diario... alguien que está ahí casi todos los días, intercalando conversaciones de Messenger con alguna que otra conversación telefónica esporádica, pero larga (mínimo 30 minutos en cada ocasión).

A finales de agosto, antes de que hiciese un viaje familiar al Caribe, me dijo que le gustaría conocerme en persona, que quería que nos viéramos. Al principio la idea era que él viniese a Z-City, pero al regreso de mi viaje (durante el cual también intercambié algún mensaje con él), un viernes, concretamente el 24/09, me contó una historia de un amigo suyo que le iba a presentar a un Spaguetti, porque llevaba ya mucho tiempo solo (él, no el Spaguetti... unos 2 años) y que le hacía falta echarse ya un novio. A mí, de pronto y sin esperarlo, me dio un ataque de celos como no lo había tenido nunca antes... allí, delante del Messenger, en el trabajo de las tardes. Se lo conté a mi amiga ZebraGirl, que también estaba conectada y, en lugar de apaciguarme, me dijo que me fuese aquella misma noche para K-City, lo más tardar el sábado (la mañana siguiente). Se lo comenté a MkGiver medio en broma, medio en serio y, lejos de decirme que era una locura, me animó a ir a verlo. Yo no salía de mi asombro... y no fui, porque lo pensé fríamente y, seamos sinceros... porque no encontré disponibilidad de horarios para los trenes / buses en ese momento.

El caso, eso sí, es que lo hablé con MkGiver y la semana siguiente me planté allí. Fue el finde del 2 y 3/10. Cogí un bus aquí a las 8 de la mañana el sábado y para las 11 h ya estaba en K-City. Estación de buses al lado del río. Un rato más tarde, llegó MkGiver a recogerme con el coche. Esperé sólo 20 minutos o así, pero se me hizo eterno. Cuando lo vi fue extraño... allí estaba yo, con mi maleta y mi corazón, subido en el coche con ese chaval al que nunca había visto en persona y con el que tanto había hablado. El caso es que me gustó. Bastante. Nos dimos 2 besos de cortesía y comenzamos el camino hacia su pueblo, K-Town, hablando, riendo y escuchando música. Yo suelo ser más seco, por tímido más que nada. Pero con él no me pasó en ningún momento. Primer buen dato. Muy bueno, de hecho.

Y antes de llegar a K-Town... aquí te dejo, hasta la siguiente actualización.

Vivo en los mundos de Yupi...

PD.
Si sigues a ZebraGirl, habrás notado que uso los mismos nombres para las ciudades que usa ella... es por armonizar un poco... jeje :P

lunes, 18 de octubre de 2010

Mis años de universidad (I)

Después de unos días sin actualizar (no he tenido demasiado tiempo y además soy un dejado de la vida, lo reconozco, jeje), vuelvo a la carga para contaros el siguiente capítulo: la universidad.

Allá por el año 2000 entré en la universidad. No pude estudiar la carrera que yo quería por un problema de notas de corte que surgió aquel año, así que comencé otra carrera diferente con más desgana que ánimo.

Los primeros días fueron un poco raros; nunca había clase. Todos los días acudíamos a la facultad y no comenzaban las clases, cada vez nos daban una excusa diferente. El caso es que pasada ya casi una semana de ir desde el pueblo hasta la facultad para luego volverme después de perder la tarde, me percaté de que por allí había una chica que siempre andaba sola (los demás, no entiendo bien por qué, pero parecía que se conocían de toda la vida) al igual que yo... así que me acerqué a ella y me presenté:
  • Hola! Me llamo Yupi, y tú?
  • Hola! Yo Universitaria, pero dime Uni.
  • De dónde eres? De aquí de Ciudad Rubí?
  • No, soy de Churrimondia del Entrecejo.
  • Ah, vale... jeje. Yo tampoco vivo aquí ya, vivo en Montepinar Alto.
  • Y dónde está eso?
  • Mejor no te lo explico ahora... pero en el 5º coño, hija... jajaja. Oye, qué te parece si vamos los dos y preguntamos en la secretaría qué pasa hoy con las clases? Es que vaya semanita que llevamos de venir para nada!
  • Vale! :)
Y allá que nos fuimos los dos...

A partir de ahí surgió una amistad muy buena que todavía mantengo a día de hoy, 10 años después de aquello. En la facultad hicimos también más amigos, como es lógico, pero al final tan sólo nos quedamos los buenos: ella y yo ;P

Durante los años de facultad, en 2º creo que fue, me eché mi primer ligue. Era un chico de Terrafuensis del Condado, lejísimos de Ciudad Rubí; lo había conocido por Internet el verano anterior y, aunque yo no tenía todavía conexión en mi casa por aquel entonces, iba casi todos los días a un ciber cercano a la facultad para conectarme al messenger y hablar un ratito. Aquello desembocó en una visita del chaval que se vino conduciendo él solito hasta aquí para verme un finde.

Uni todavía no sabía en ese momento que yo era gay, así que aproveché la ocasión para contárselo. El día que fui a reservar un hotel para los días que estaríamos juntos, me la llevé conmigo y le dije:

  • Espérate en la puerta, que entro y reservo y ahora te cuento.
  • Vale
  • [..........]
  • Bien, ya está hecha la reserva. Es para dos personas, una habitación doble de matrimonio para un chico y yo.
  • Ah, vale... UN MOMENTO!! CÓMO?! 
  • Sí... jajaja! Bueno, creo que ya no hace falta que te dé más explicaciones sobre mis preferencias sexuales, no? jajaja
  • JODER! Y por qué no me lo habías contado antes?! Es que no confías en mí, tío?
  • Claro que sí, Uni, pero no sé... no había visto el momento hasta ahora y qué mejor situación para contártelo, no?
  • Bueno, pues nada, me alegro mucho que al menos tengas ya ahí alguna cosilla, jejeje. Tendrás alguna foto para enseñarme al menos, eh? jiji
En ese momento, en mi casa todavía no sabían nada y ella era la única persona a parte de mí de mi círculo de amistades que tuvo conocimiento de mi homosexualidad.

Resumiendo, digamos que lo de aquel chaval sólo quedó en una amistad (después del sexo del finde, eso sí... ahí perdí mi virginidad xD) y no lo he vuelto a ver en persona.

Meses más tarde, no creo que llegase al año, fortuitamente conocí a otro chaval, también de fuera de Rubí y sí, también por Internet, a unas 5 horas de aquí (al menos ya no eran 9! xD) y comenzamos una relación. Yo iba a su ciudad y él venía a la mía. Así estuvimos unos 7 u 8 meses, tras los cuales yo me cansé. Era demasiado doloroso para mí el tener que hacer tantas despedidas, siempre lo pasaba fatal y terminaba llorando. Aun así, reconozco que no me porté muy bien con él por la forma en que corté (él incluso decía que estaba dispuesto a dejar su trabajo y venirse a Rubí a buscarse algo, pero yo no podía permitir que hiciese eso por mí), así que si por un casual me lees y te reconoces en estas líneas, aprovecho para enviarte de nuevo mis más sinceras disculpas... guardo muy buen recuerdo de ti y de aquel tiempo.

No mucho más tarde, conocí a otro chico que resultó vivir 2 calles más abajo de la mía. Al principio no me podía creer que un chico como él se fijase en mí. Pero era así... y yo tan feliz :)
Como estaba ya un pelín escarmentado de relaciones infructuosas, no quise ir con prisa, así que pensaba tomármelo todo con calma. Pero nada... él me dijo que quería ser algo más serio y sucumbí instantáneamente a sus encantos... jajaja. Tonto de mí, porque no llegó a los 2 meses cuando me dijo que prefería que fuésemos tan sólo amigos. Razones? Ninguna en concreto... que estábamos "demasiado bien y es como si nos conociésemos de toda la vida". Pa mear y no echar gota, vamos! Y pretendía que siguiésemos viéndonos todos los días y que saliéramos a ligar juntos!!!! Será posible?!? Yo terminé con el corazón roto y llorando (literalmente) por las esquinas... jamás había estado tan enamorado de alguien como de él. Pero en fin... c'est la vie.

El caso es que, en el curso 2002-2003 ya estaba en 3º de carrera y se avecinaban cambios muy importantes en mi vida. Pero eso será en la próxima entrada.


Vivo en los mundos de Yupi...

viernes, 8 de octubre de 2010

Hay que empezar por el principio

Bueno, como lo prometido es deuda, allá vamos...

Siempre he sido un niño normalito, nunca me he metido en ningún tipo de problema más allá de lo normal, ni me he peleado con nadie a hostias (no soy violento). Jamás me han gustado los deportes ni se me han dado bien en absoluto... soy un perfecto inútil en esos temas, mi coordinación no es nula, pero casi.

Desde que estaba en el cole allá por 6º de primaria, me extrañaba que, aunque me gustasen algunas chicas, también sentía de algún modo cierta atracción especial por los chicos. Claro, cuando estás en 8º de EGB y de pronto te das cuenta que hay algo que te llama más de la cuenta la atención de algún compañero de clase, no le das importancia (al menos yo no se la daba) ¡Ay, si me hubiese dado cuenta antes, otro gallo habría cantado!

Después vino el instituto, donde cada vez más iba notando cosas "raras" sobre mi extraña atracción por los congéneres de mi mismo sexo. Para cuando quise acordar, estaba ya en 3º de BUP y tenía una idea bastante clara de que a mí las chicas no me iban mucho que digamos; sin embargo, ése fue el mejor año de mi vida (o el mejor que recuerdo hasta ahora), tenía montones de amigos, salía de viernes a domingo, fue el viaje de estudios... todo era genial. Es obvio que el tema "parejitas" lo dejé de lado... digamos que no me interesaba mucho en aquél momento, no recuerdo ya si de forma voluntaria o inconsciente.

COU, el curso siguiente y último antes de la universidad fue sin embargo un poco diferente. Yo tenía ya 17 años y era perfectamente consciente de que era gay. Ya no había medias tintas, ni chicas monas que se me cruzasen por delante y me hiciesen desviar la mirada. También fue un buen año, me lo pasé genial y seguía con mis amigos al ritmo del año anterior. Sin embargo, el tercer trimestre fue fatal... consciente como era de ser homosexual e incapaz de contárselo a mis amigos, comencé a aislarme.

No sé por qué tenía tanto miedo de que se enterasen de aquello, pero creo que era simplemente porque yo mismo no terminaba de aceptarme. No podía creer que aquello me estuviese pasando a mí. ¿Gustarme a mí los tíos? ¡Imposible! O sea... ¿que cuando estuviese con alguien, tendría que ser otro chico? ¡Dios! ¿Pero por qué a mí, con la cantidad de gente que hay en el mundo? En fin...

El caso es que eso, junto con la mudanza que habíamos hecho durante el verano anterior al comienzo del curso (dejé de vivir en la capital para irme a un barrio residencial "cómodamente" situado a 15 minutos en coche, que se podían convertir en un verdadero infierno para un chaval sin más medio de transporte que un puñetero autobús que pasaba cada hora a 1 kilómetro de mi nueva casa y cuya última vuelta al pueblo era a las 21:00h), desembocó en mi total aislamiento y consecuente depresión.

Lo pasé fatal. Fueron unos meses que para mí se quedan... no tenía ganas de comer, perdí el curso totalmente (suspendí todas las asignaturas excepto inglés, algo es algo), dejé de salir con mis amigos y me distancié de ellos. Tan sólo tenía ganas de llorar, de dormir y de morirme. ¡Un cuadro, vamos!

Al tener que repetir curso y ser el último de mi plan educativo, el año siguiente tuve que hacer 2º de Bachillerato LOGSE. Como no hay mal que por bien no venga, hice algunos amigos nuevos (casi todos mis amigos de toda la vida habían pasado de curso y entraban ese año en la universidad) y, por exigencias del "guión", tuve que aprender francés; siempre me gustaron los idiomas y se me dieron muy bien, de modo que no fue un problema para mí. El caso es que saqué el curso limpio, con unas notas no muy brillantes pero tampoco malas del todo, hice la Selectividad en junio y me fue muy bien, saqué unas notazas que todavía no soy capaz de creerme... incluso me subió la media ¡y eso que contaba tan sólo un 40% de la nota final! Por lo menos me subió un poquito el ánimo.

Aquel verano del 2000 pasó por mí sin pena ni gloria. No fue un mal verano, al menos no me lo tuve que pasar estudiando para septiembre, porque iba limpio de todo... pero en septiembre ¡llegó la universidad!
Aunque eso será el tema de mi próxima entrada.

Vivo en los mundos de Yupi...

Por algo hay que empezar...

¡Hola a todo el que lea estas líneas!

Antes de nada, presentarme: Soy un chico andaluz rondando la treintena, de aspecto físico más o menos normal (muy guapo dice mi madre, pero no sé si fiarme), unos kilillos de más, pero pasable todavía a fin de cuentas, ni alto, ni especialmente bajo... vamos, un tío del montón.

No, no voy a deciros mi nombre ni más datos de mí, este blog lo quiero escribir de forma anónima para poder contaros las cosas que me pasan y no, no tengo interés alguno en que la gente que me rodea tenga conocimiento del mismo, más bien lo contrario; si no, no podría escribir todo lo que quiero a gusto. Evidentemente, usaré nombres diferentes a los reales para referirme a los personajes de mis historias, pero como en las pelis, todo estará basado en hechos reales... eso sí, aquí no va a haber ficción alguna.

Básicamente he comenzado esto porque últimamente estoy muy desencantado de la vida (en general y de la mía en particular), de la gente y de las expectativas deseadas y jamás alcanzadas. Necesito que me des tu opinión sobre lo que aquí vaya escribiendo, porque no tengo pasta para costearme un psicólogo y, si no te importa, lo vas a ser tú, que me estás leyendo :)

Como te tengo que poner un poquito al día de mi historia, te voy a hacer un breve resumen de mi vida hasta el momento, para que te sitúes. Pero eso va a ser en la próxima entrada.

Vivo en los mundos de Yupi...